Tom Waits al piano, hablando de Jack Kerouac y tocando trozos de Bad Liver and a Broken Heart, Pasties and a G-String y Tom Traubert's Blues.
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jueves, agosto 26, 2010
En la televisión belga, 1977
Marchando otra de videos raros. Acaba de salir a la luz un video poco conocido de una actuación en la televisión belga de 1977.
martes, mayo 25, 2010
Tom Waits, editor de Mojo

Tom Waits es el editor invitado del número 200 de la revista británica Mojo, próximamente en los mejores kioskos.
Waits entrevista a Hank Williams III y hace una selección de sus canciones, películas y libros favoritos, entre los que aparecen nombres como James Brown, William Burroughs, Alex Chilton, Jack Kerouac, Charles Bukowski, James Dean o David Lynch.
Además, Mojo regala un cd compilado por el propio Waits que reúne quince canciones de artistas como Bob Dylan, Howlin’ Wolf, Ray Charles, Harry Belafonte, Cliff Edwards, Big Mama Thornton o Prisonaires.
Por último, también aparece un artículo sobre la obra pictórica de Kellesimone Waits, hija de Tom Waits y Kathleen Brennan.
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viernes, agosto 14, 2009
Kerouac’s Big Sur

Nos enteramos por el amigo Eyeball Kid de que Tom Waits aparece en el documental One Fast Move or I'm Gone: Kerouac's Big Sur.
La cinta, editada el año pasado, habla de cómo Jack Kerouac afrontó la fama conseguida tras la publicación de On the Road y de su retiro a la cabaña de Lawrence Ferlinghetti en los bosques de Big Sur, donde empezó a trabajar en su novela semiautobiográfica Big Sur.
"Jack fue siempre muy inspirador para mí porque yo era muy joven y buscaba una figura paterna. Jack Kerouac fue una de mis figuras paternas".
Tom Waits
miércoles, mayo 28, 2008
Las confesiones de Tom Waits
Pueden ustedes leer en el blog de Anti un interesante texto en el que Tom Waits se entrevista a sí mismo y habla de sus influencias (desde Kerouac hasta Cantinflas), enumera sus canciones favoritas (de All Shook Up a Havanagila), se pregunta si los humanos acabarán cruzándose con los robots, confiesa que le aterroriza que gane McCain y enumera una lista de sonidos preferidos en la que aparecen bailarines de claqué, búhos, sierras musicales, zippos, trenes y las multitudes de los estadios de fútbol argentinos.
"Un carguero japonés había sido torpedeado durante la Segunda Guerra Mundial y se encontraba en el fondo de la bahía de Tokio, con un gran agujero en el casco. Un equipo de ingenieros fue reunido para solucionar el roblema y encontrar la manera de sacar a flote el buque. Uno de los ellos dijo que recordaba haber visto una vez cuando era niño unos dibujos del Pato Donald en los que también aparecía un barco en el fondo del océano con un agujero en el casco, y que lo llenaban de pelotas de ping pong para que flotase. El grupo de expertos, escéptico, rió. Pero uno de los ingenieros estaba dispuesto a intentarlo. Por supuesto, ¿dónde sino en Tokio podrías encontrar veinte millones de pelotas de ping pong? Resultó ser la solución perfecta. Las pelotas se introdujeron en el casco y el barco salió a la superficie".
Pueden ustedes leer más sobre este tema si les apetece.
"Un carguero japonés había sido torpedeado durante la Segunda Guerra Mundial y se encontraba en el fondo de la bahía de Tokio, con un gran agujero en el casco. Un equipo de ingenieros fue reunido para solucionar el roblema y encontrar la manera de sacar a flote el buque. Uno de los ellos dijo que recordaba haber visto una vez cuando era niño unos dibujos del Pato Donald en los que también aparecía un barco en el fondo del océano con un agujero en el casco, y que lo llenaban de pelotas de ping pong para que flotase. El grupo de expertos, escéptico, rió. Pero uno de los ingenieros estaba dispuesto a intentarlo. Por supuesto, ¿dónde sino en Tokio podrías encontrar veinte millones de pelotas de ping pong? Resultó ser la solución perfecta. Las pelotas se introdujeron en el casco y el barco salió a la superficie".
Pueden ustedes leer más sobre este tema si les apetece.
martes, diciembre 12, 2006
Memorias del subsuelo
El diario argentino Clarín publicaba la pasada semana una adaptación de la entrevista de Sean O'Hagan para The Observer:
Grabó un álbum triple con canciones propias y ajenas. A los 56, habla de su pasado turbulento y de cómo salió de él.
Cuando Tom Waits era chico, oía el mundo de otra manera. El crujido de un papel lo hacía dar un respingo. "Me asustaba. Pensaba que tenía una enfermedad mental", dice.
¿Se lo contó a alguien? "Creo que se lo dije a mi mamá. Pensaba que se me iría al crecer, como el acné o la masturbación". Y así fue, aunque la idea aún lo persigue. "Leí que otros artistas también sintieron una distorsión del mundo".
A los 56 años, Tom Waits ha hecho carrera distorsionando el mundo de un modo a menudo perturbador. En su nuevo álbum, Orphans (Huérfanos), echa mano de canciones de otros. King Kong, de Daniel Johnston, se convierte en un aullido bestial de desesperación. Y Heigh Ho de la película Blancanieves, de Disney, en un cántico de esclavos. "Me gusta lo decrépito y la desintegración de todo", señala Waits.
Y Orphans es un enorme mapa de desintegración, un álbum triple que contiene 54 canciones, treinta de las cuales son nuevas, mientras que el resto ha sido recolectado de diversos proyectos, bandas sonoras de películas y obras de teatro.
Hay una canción llamada Road to Peace que se refiere al conflicto de Oriente Medio. "Estaba enojado. Todo empezó con algo que leí en el diario sobre un chico que murió en un atentado suicida en un ómnibus de Israel".
Seguramente le van a pegar duro, le digo, por el verso ¿Por qué armamos al ejército israelí con cañones y tanques y balas? Asiente. "Puede ser. Pero esta canción no habla de tomar partido; es una condena a ambas partes. Traté de ser equitativo".
Waits habla como canta, con una voz áspera que arrastra las palabras y con sabiduría. "Componer canciones es como capturar pájaros sin matarlos", dice. "A veces terminás con la boca llena de plumas y nada más".
La primera vez que me topé con sus discos, todas sus canciones parecían ser sobre la bebida y sobre perder el camino. Desde su debut en 1973 fue un tipo de voz pedregosa y manchado de cerveza que les cantaba a los bares, un beatnik de nuestros días con problemas de hígado y corazón roto.
Durante mucho tiempo pareció que seguiría siendo una figura de culto, un trovador criado a base de whisky y Bukowski. Su música sugería y, en menor grado, todavía sugiere que los 60 le pasaron de largo, que en su universo cerrado los Beats fueron mucho más importantes que los Beatles y Sinatra que los Stones. "Uno imita aquello con lo que creció", dice. "Si crecés con Sinatra, Crosby y Louis Armstrong, eso se te mete. Pero también me quedaron cosas de los 60".
Nació bajo el nombre de Thomas Alan Waits en el estado de California, el 7 de diciembre de 1949. Sus padres eran maestros, pero su infancia de clase media se hizo añicos cuando éstos se divorciaron en 1960. Waits se obsesionó con encontrar un padre.
La salvación llegó con el descubrimiento de Kerouac y Ginsberg. Hasta la aparición de su esposa dos décadas más tarde, los escritores Beat fueron su influencia más importante. En Orphans los homenajea con una canción rutera de Kerouac y recitando el poema de Bukowski Nirvana: odas a la falta de raíces, el continuo trajinar, al fugaz momento en que las cosas podrían haber sido de otra manera
"Kerouac y Bukowski eran figuras paternas para mí", dice. "Mi papá se fue cuando yo tenía 10 años y yo buscaba un padre". Waits dejó su casa a los 15 años y trabajó un tiempo como cocinero y como patovica de una disco. Estaba siempre en movimiento e incluso vivió dentro de su auto.
En 1977, su vida se estaba cayendo a pedazos. "Tenía problemas con el alcohol. Mi mujer me salvó". Kathleen Brennan era una guionista a quien Waits conoció en 1978 y que provocó un drástico cambio en su música. "No me casé solamente con una bella mujer. Me casé con una colección de discos".
Las canciones que escribe con Kathleen a menudo están llenas de ecos de canciones más viejas. Un nuevo tema titulado Widow Grove empieza con una melodía tomada de la vieja canción irlandesa The Rose of Tralee. En Orphans, también se perciben las huellas de John Lee Hooker, John Mc Cormack, los Louvin Brothers y los Clancy Brothers. La colección de discos de Waits, y también la de Kathleen.
Aunque repite que su mujer le salvó literalmente la vida, Waits dice que "también sabía que había algo dentro de mí que me impediría irme a los caños". ¿Fue difícil dejar la bebida? "Fue duro. Fui a Alcohólicos Anónimos. Una lucha". Le pregunto si escribía otro tipo de canciones cuando tomaba. "No, no creo. Cuando tomás alcohol o drogas nunca estás seguro si los espíritus que pasan a través de vos son los de la botella o los tuyos. Esa es una de las cosas que impide que mucha gente deje la bebida, tiene miedo de descubrir que era el alcohol el que hablaba".
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No des de comer a los delfines - 30 de octubre de 2006
Grabó un álbum triple con canciones propias y ajenas. A los 56, habla de su pasado turbulento y de cómo salió de él.
Cuando Tom Waits era chico, oía el mundo de otra manera. El crujido de un papel lo hacía dar un respingo. "Me asustaba. Pensaba que tenía una enfermedad mental", dice.
¿Se lo contó a alguien? "Creo que se lo dije a mi mamá. Pensaba que se me iría al crecer, como el acné o la masturbación". Y así fue, aunque la idea aún lo persigue. "Leí que otros artistas también sintieron una distorsión del mundo".
A los 56 años, Tom Waits ha hecho carrera distorsionando el mundo de un modo a menudo perturbador. En su nuevo álbum, Orphans (Huérfanos), echa mano de canciones de otros. King Kong, de Daniel Johnston, se convierte en un aullido bestial de desesperación. Y Heigh Ho de la película Blancanieves, de Disney, en un cántico de esclavos. "Me gusta lo decrépito y la desintegración de todo", señala Waits.
Y Orphans es un enorme mapa de desintegración, un álbum triple que contiene 54 canciones, treinta de las cuales son nuevas, mientras que el resto ha sido recolectado de diversos proyectos, bandas sonoras de películas y obras de teatro.
Hay una canción llamada Road to Peace que se refiere al conflicto de Oriente Medio. "Estaba enojado. Todo empezó con algo que leí en el diario sobre un chico que murió en un atentado suicida en un ómnibus de Israel".
Seguramente le van a pegar duro, le digo, por el verso ¿Por qué armamos al ejército israelí con cañones y tanques y balas? Asiente. "Puede ser. Pero esta canción no habla de tomar partido; es una condena a ambas partes. Traté de ser equitativo".
Waits habla como canta, con una voz áspera que arrastra las palabras y con sabiduría. "Componer canciones es como capturar pájaros sin matarlos", dice. "A veces terminás con la boca llena de plumas y nada más".
La primera vez que me topé con sus discos, todas sus canciones parecían ser sobre la bebida y sobre perder el camino. Desde su debut en 1973 fue un tipo de voz pedregosa y manchado de cerveza que les cantaba a los bares, un beatnik de nuestros días con problemas de hígado y corazón roto.
Durante mucho tiempo pareció que seguiría siendo una figura de culto, un trovador criado a base de whisky y Bukowski. Su música sugería y, en menor grado, todavía sugiere que los 60 le pasaron de largo, que en su universo cerrado los Beats fueron mucho más importantes que los Beatles y Sinatra que los Stones. "Uno imita aquello con lo que creció", dice. "Si crecés con Sinatra, Crosby y Louis Armstrong, eso se te mete. Pero también me quedaron cosas de los 60".
Nació bajo el nombre de Thomas Alan Waits en el estado de California, el 7 de diciembre de 1949. Sus padres eran maestros, pero su infancia de clase media se hizo añicos cuando éstos se divorciaron en 1960. Waits se obsesionó con encontrar un padre.
La salvación llegó con el descubrimiento de Kerouac y Ginsberg. Hasta la aparición de su esposa dos décadas más tarde, los escritores Beat fueron su influencia más importante. En Orphans los homenajea con una canción rutera de Kerouac y recitando el poema de Bukowski Nirvana: odas a la falta de raíces, el continuo trajinar, al fugaz momento en que las cosas podrían haber sido de otra manera
"Kerouac y Bukowski eran figuras paternas para mí", dice. "Mi papá se fue cuando yo tenía 10 años y yo buscaba un padre". Waits dejó su casa a los 15 años y trabajó un tiempo como cocinero y como patovica de una disco. Estaba siempre en movimiento e incluso vivió dentro de su auto.
En 1977, su vida se estaba cayendo a pedazos. "Tenía problemas con el alcohol. Mi mujer me salvó". Kathleen Brennan era una guionista a quien Waits conoció en 1978 y que provocó un drástico cambio en su música. "No me casé solamente con una bella mujer. Me casé con una colección de discos".
Las canciones que escribe con Kathleen a menudo están llenas de ecos de canciones más viejas. Un nuevo tema titulado Widow Grove empieza con una melodía tomada de la vieja canción irlandesa The Rose of Tralee. En Orphans, también se perciben las huellas de John Lee Hooker, John Mc Cormack, los Louvin Brothers y los Clancy Brothers. La colección de discos de Waits, y también la de Kathleen.
Aunque repite que su mujer le salvó literalmente la vida, Waits dice que "también sabía que había algo dentro de mí que me impediría irme a los caños". ¿Fue difícil dejar la bebida? "Fue duro. Fui a Alcohólicos Anónimos. Una lucha". Le pregunto si escribía otro tipo de canciones cuando tomaba. "No, no creo. Cuando tomás alcohol o drogas nunca estás seguro si los espíritus que pasan a través de vos son los de la botella o los tuyos. Esa es una de las cosas que impide que mucha gente deje la bebida, tiene miedo de descubrir que era el alcohol el que hablaba".
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martes, septiembre 19, 2006
Primer avance de Orphans
Anti ha colgado en su página web un primer avance de Orphans. Se trata de la canción Lost at the Bottom of the World, en una nueva versión distinta de la que aparecía en el documental Long Gone (2003).
Ya que estamos, en la página de esta película que retrata la vida de los vagabundos que viven en el ferrocarril puede encontrarse también un vídeo en el que suena otro de los temas de Orphans: Home I'll Never Be. Esta canción de Jack Kerouac, también conocida como On the Road, fue grabada por Waits junto a Primus para el disco Kerouac Reads On the Road (1999). Por supuesto, nadie nos asegura que en Orphans vaya a incluirse esta misma versión.
La banda sonora de Long Gone no ha sido publicada hasta el momento.
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Charlie Musselwhite estará en Orphans - 16 de junio de 2006
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