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martes, agosto 02, 2011

Nuevo libro: Tom Waits on Tom Waits


Ya está a la venta Tom Waits on Tom Waits, otro libro de entrevistas que sigue la estela de aquel Innocent when you Dream que se publicó hace unos años.

Ha recopilado los textos Paul Maher Jr.

martes, enero 19, 2010

Diabólico

Pueden ustedes escuchar y leer la transcripción de la entrevista radiofónica sobre The Imaginarium of Doctor Parnassus que Tom Waits concedió recientemente a la NPR.

"El nombre de su compañía es Poo Poo Productions (Producciones Caca), la cual cosa dice muchas cosas sobre Terry (Gilliam). Nos entendemos muy bien. Los dos conducimos un Buick, los dos tenemos una cola vestigial. Los dos tenemos cuernos. Nuestras madres se llaman Alma. Yo tengo una marca de nacimiento con la forma de Florida, y él también. Así que pensamos que lo mejor que podíamos hacer era trabajar juntos".

  • Nombre científico: cola vestigial
  • Nombre común: cola humana verdadera
  • Existen unos cien casos documentados en todo el mundo. Esta enfermedad consiste en la existencia de una cola vestigial (que queda como resto de algo que ya ha perdido su función), la cual se encuentra en la zona final del sacro. La cola está compuesta de tejido conectivo, músculos, vasos sanguíneos, nervios, piel, vértebras y cartílago. En algunos casos esta cola es blanda, es decir, simplemente formada por vasos sanguíneos, músculos y nervios. La cola humana más larga de la que se tenga registro pertenecía a un muchacho de doce años en la entonces Indochina Francesa, y medía 229mm. No se conocen las causas a ciencia cierta, pero se baraja que pueda deberse a la mutación de los genes encargados de producir la muerte celular de aquellas que estaban destinadas a formar una cola.

viernes, enero 01, 2010

Nuevo disco a la vista


Tom Waits ha confirmado a L.A. Times que ha empezado a trabajar en un nuevo álbum que podría publicarse en este mismo año que acabamos de estrenar.

En cualquier caso, la gestación se encuentra en un momento tan primario que el artista admite que "en estos momentos, cualquier cosa que dijera me la estaría inventando".

"Podríamos grabar hacia la primavera. Nunca sabes cuánto tiempo te va a llevar. Escribes dos canciones, y las metes juntas en una habitación y entonces tienen descendencia".

"Tengo una vieja escuela en la que trabajamos. Techos altos, suelos de madera, sólo una clase. No importa que grabes con una pequeña grabadora de cassette o con un micrófono de mil dólares, siempre es: Oh Dios, vamos a hacer algo bueno aquí".

Waits dice que la composición de canciones es una forma de viaje en el tiempo, en el que por arte de magiase llevan ideas y emociones de un momento a otro momento en el futuro desconocido. "Tienes este aparato para capturar algo que no necesariamente desea ser capturado. Las canciones son sólo contenedores emocionales de cosas abstractas. Nadie sabe realmente lo que son".

"Es como tallar diamantes o cazar osos o bajar de un árbol. A veces, es como el ping-pong. Otras veces es como operar un flamenco. Cada canción es diferente. Algunas son como piscinas vacías, y tú tienes que ser el agua".

martes, diciembre 22, 2009

Afortunadamente no tengo que hacer porno


Fragmentos de la entrevista de Liam Lacey sobre The Imaginarium of Doctor Parnassus publicada el pasado lunes en Globe and Mail.

Sobre por qué pidió participar en la película
No hay nadie ahí fuera como Terry (Gilliam). Cada pocos años es tiempo de cosecha, y recolecta esos extraños frutos que crecen en su cabeza y los sirve. Yo quería sentarme a la mesa.

Sobre los papeles cinematográficos
Hay temporadas en las que simplemente caen del cielo, y en otras no puedes encontrarlos en ninguna parte. Afortunadamente yo tengo otras cosas que hacer, así que no tengo que hacer cine comercial o porno para alimentar a mi familia.

Sobre la muerte de Heath Ledger
Conocí a Heath en un café londinense en una comida con el reparto y el equipo de rodaje, y una semana después había fallecido. Se iba a parar el rodaje durante una semana para trasladar la producción desde Londres a Vancouver y él se iba a Nueva York a visitar a su familia. Cuando algo así sucede, el show business te parece muy pequeño e insignificante, una especie de espectáculo secundario para el auténtico show, que es vivir y respirar. En aquel momento no pensé en la película.

Sobre Christopher Plummer (Dr. Parnassus):
Estaba muy asustado. É les como el monte Rushmore, y yo soy sólo un pianista. Fue estupendo. Es un gran artista, y también toca el piano.
Pero, tío, la primera escena que hicimos… Eran las tres de la mañana y hacía frío. Había caballos, y un gran solar, y parecía el fin del mundo. Había estado estudiando el guión por mi cuenta, pero todo desapareció de mi cabeza. Ciento sesenta personas de pie alrededor pensando “¿cuándo va hacerlo bien éste?”
Pero Chris no podría haber sido más generoso. Dijo “Por dios, acaba de bajarse del avión. ¿Qué esperáis?” Acabaron escribiendo mis diálogos en cuadernos y los aguantaban fuera de plano para que los leyera. Yo estaba muerto de vergüenza.

Sobre actuar y escribir canciones:
Bueno, yo me considero un director de películas para los oídos. Siempre he sido consciente de la parte teatral, de cómo aparezco cuando interpreto canciones. Pero la gente escucha música de formas muy diferentes. Algunas personas perciben la música como colores; otras ven agua gris derramándose por los altavoces. Algunos nunca escuchan las letras, simplemente caen en un hechizo. Algunos las comen enteras. Otros sólo cogen un trozo. A algunos de nosotros nos gusta revolcarnos sobre ellas como un perro.

lunes, noviembre 16, 2009

Si viertes algo al océano, se convierte en el océano

Algunos fragmentos de la entrevista publicada la semana pasada en el diario francés Libération con motivo del estreno de The Imaginarium of Doctor Parnassus.


«No hay una manera sagrada de ser músico o actor, tu técnica es tu técnica. Por ejemplo, yo soy todavía soy incapaz de leer música».


«No sé si existe algo a lo que se pueda llamar verdad. Esa palabra debería escribirse con ese, porque lo que hay son verdades. Cuando empiezas a explicar una historia sobre algo que ha sucedido, mientes desde la primera palabra. Todo lo que omites (y siempre omites algo) hace que le des una forma a lo que pasó y lo haces entrar en los dominios de la ficción».


«¿La vida, el arte ? Todo está mezclado. Es como si viertes algo al océano, se convierte en el océano. Todas esas cosas que te hacen humano, las tenemos vivas dentro de nosotros, dispuestas a nacer en cualquier momento. Ahora mismo podría avalanzarme encima de la mesa y estrangularte. Pero también podríamos bailar…»


«Cuando alguien te cuenta una buena historia, el hecho de que sea cierta o no no le interesa a nadie. En el show-biz te puedes cambiar el nombre, puedes inventarte cosas que no han pasado nunca, y todo el mundo las va a escribir y las va a publicar. Es fascinante, cuando piensas en ello».

miércoles, octubre 21, 2009

La realidad está muy sobrevalorada

Algunos fragmentos de la entrevista conjunta de Tom Waits y Terry Gilliam publicada el pasado 8 de octubre en el diario británico The Times con motivo del preestreno de The Imaginarium of Doctor Parnassus.



TW: No trabajé con Heath (Ledger), todas sus escenas habían sido ya rodadas cuando yo llegué. Pero nos conocimos en una comida y mi mujer se sentó a su lado. Me dijo que le recordaba a nuestro hijo, que tiene 24 años, y es impetuoso, y patina en el filo, completamente espontáneo y altamente imaginativo. Ella (mi esposa) tenía cosas maravillosas que decir sobre él. Estaba lleno de vida y contradicciones. Eso es lo que hace que la gente sea interesante en la pantalla.


………

TG: Lo he dicho siempre, con cada película, yo no la hago, la película se hace a sí misma. Los dioses del cine están ahí arriba, a lo suyo, y esta película se estaba creando a sí misma. Heath muere en mitad del rodaje. El último rollo de película se agota y Bill Vince, el productor, muere. Unos meses más tarde me atropella un coche y me rompo la espalda.

……………

TW: Acepté porque Terry me quería en la película. No me importaba qué era lo que quería que hiciese. Probablemente habría pintado decorados, sinceramente.

TG: Simplemente no se me ocurrió un Diablo mejor que Tom. Su música abarca toda la seducción, toda la tentación, toda la oscuridad, toda la penitencia con las que el Diablo debería estar familiarizado. Dios sólo trabaja en espacios reducidos, el Diablo trabaja en las grandes salas. Este es un hombre que canta canciones para los ángeles y las canta con la voz de Belcebú. El carnaval, el sideshow, el circo de deformidades, es un mundo en el que yo quería estar. Y eso es exactamente lo que Tom es.

TW: ¿Actúo cuando toco en directo? Oh Dios, sí. La realidad está muy sobrevalorada. Mientras le entretengas, a la mayor parte de gente no le importa si le estás contando la verdad. Casi todo el mundo es una combinación de realidad y ficción. Todos nos inventamos a nosotros mismos de una manera u otra.
……………………

TG: He mostrado Parnassus a muchos niños y todos han experimentado algo, han aprendido algo. Es interesante, hay una distribuidora americana, muy conocida, un director muy famoso es parte de ella… Le enseñamos el film a esta compañía y dijeron: “Oh, es maravilloso, pero es demasiado sofisticado para nuestro público”. ¿Cuál es ese público tan tonto del que están hablando, cuando un niño de siete años puede comprenderlo? Hay una impresión sobre la falta de inteligencia de la gente en la que Hollywood cree a pies juntillas. Pero la gente no es tonta, la gente es lista. Sólo tienes que darle algo que esté a la altura.

………

TW: Creo que el auténtico problema era que lo que Bush quería realmente en la vida era ser el Alto Comisionado del Baseball, pero el puesto no estaba disponible.


…………..

TW: Estoy a punto de sacar un disco en directo, Glitter and Doom. La mayor parte de la gente no quiere escuchar un álbum en vivo porque se imagina que es simplemente una recreación de un material que ya conocen, pero yo creo que las canciones son lo suficientemente distintas. Además… ahora me siento realmente como un charlatán, pero también hay un disco extra que son sólo mis reflexiones quijotescas entre canciones, al piano. Como dicen, es un valor añadido.

TG: Yo vuelvo a intentarlo con The Man Who Killed Don Quixote. El caballo ya tiene tres patas en estos momentos. Hemos hecho una reescritura profunda del texto y creo que es mucho mejor. El plan es rodarla el próximo mes de abril. Es mi cuarto intento de hacerla. ¡A la cuarta va la vencida! Además, quizás haga una ópera en 2011, en la English National Opera. Una ópera tradicional que nunca ha funcionado antes. No quiero decirte el título, podría gafarlo.

TW: ¡Invéntate algo! Se llama ¡Oh cielos! y actúan Alice Cooper y Dana Andrews… como decía, la verdad está muy sobrevalorada.

sábado, octubre 03, 2009

"Estoy aquí para enojar a mi madre"

La emisora de radio canadiense CBC consiguió una entrevista con Tom Waits en el pasado festival de cine de Toronto. En ella habla de The Imaginarium of Doctor Parnassus, cine, el diablo, su señora madre y el nuevo disco en directo: "OK, Glitter and Doom, ese es el título. Ahora me siento un charlatán. Sí, saldrá por Acción de Gracias. Un montón de aplausos, seguidos de una canción, y después de esa canción hay más aplausos y otra canción. Y es así todo el rato".

miércoles, julio 29, 2009

Beck & Tom (segunda parte)

Segunda y última parte de la conversación con Beck. Reproducimos algunos fragmentos.


TW: Cuando te mudas, cuando te vas a una ciudad pequeña, lo primero que experimentas es sentirte como un aparato desenchufado. Te acuerdas mucho de la ciudad. Yo solía volver a Los Angeles sólo que para recargarme, pero al cabo de un tiempo… Ahora para mí es un lugar excitante al que ir, porque está tan vivo... En tu parabrisas, en cualquier lugar al que mires, hay una palabra. Siempre, en todas direcciones. La publicidad está en todas partes. En todos los lugares en los que se te pueda ocurrir mirar, alguien ha puesto “COMPRA ESTO!”


………………….



BH: Alguien me dio un libro que Ed Ruscha hizo en los años 60 en el que fotografió toda la calle Hollywood Boulevard, entera, y enganchó las fotos una a continuación de la otra. Y la volvió
a fotografiar de nuevo hace unos pocos años. Las imágenes aparecen una al lado de la otra.

………….

TW: Toda la ciudad es como una especie de canción popular. Es dominio público. Todos tomamos parte en su creación. No ha sido construida por un solo tipo. Así es como lo veo, todos trabajamos juntos. Incluso en tu casa, las cosas que haces en tu casa, bueno, alguien vivirá en ella, pero eso es lo que tú le has hecho. Y alguien después de ese alguien vivirá en ella. Me molesta toda la gente que veo cada día y que no volveré a ver nunca más. Estamos rodeados de extraños. Millones y millones de personas que ves cada día y que son como peces. Sólo son extras en la película que tú protagonizas, y tú eres un extra en la película que protagonizan ellos. Es extraño. En una ciudad eres muy consciente de ello, porque hay tanta gente, y tu simplemente te abres paso a través de ellos. Eres como un espermatozoide sacudiendo tu flagelo por ahí, intentando encontrar tu camino en la ciudad.BH: A quién conoces y las situaciones en las que te encuentras con la gente son algo arbitrario. Hay una cantidad infinita de puertas que podrías haber abierto.

TW: Y salir y entrar por otra puerta y empezar otra vida a seis manzanas de distancia.

BH: Me pregunto si eso todavía puede hacerse. Acabo de ir a Japón y ahora te escanean el ojo cuando entras en el país. Tienen un ordenador que lee las huellas dactilares…

TW: ¿En el aeropuerto?

BH: Sí, en la aduana.

TW: ¿Te leen el ojo? Oh, tío!



BH: Sí, leen tu globo ocular.

TW: Japón es el país de la naranja de 700 dólares.

BH: Es la mejor naranja que has probado jamás. Tiene que ser una experiencia religiosa en cuanto a naranjas se refiere (risas).

TW: Se supone que sí. Sí, supongo que querrías una habitación. Sólo tú y la naranja. (Risas). Eliminan todas las flores del árbol excepto una, y esa es la que se convierte en la naranja. Todos los nutrientes van a ella. También tienen una sandía cuadrada, ¿sabes? Madura en una caja de madera, después cortan la madera y queda una fruta cuadrada. Puedes cortarla como si fuera pan y es fácil de almacenar. 




BH: ¿Has estado muchas veces en Japón?

TW: No he ido en mucho tiempo. Recuerdo que se podía comprar ropa interior en una máquina de vending. Era muy excitante. 

…………..


TW: Es como lo que decía Einstein: si tiene un defecto y es irreparable, conviértelo en una característica. Si siempre quemas las crepes, ponlo en la pizarra: crepes quemadas, 99 centavos. La gente capaz de arreglar cosas con cuerdas está desapareciendo. Yo creo que la mayor parte de las cosas pueden arreglarse con una cuerda, pero necesitamos recordar esto. Excepto si derramas un refresco en el ordenador, entonces no creo que funcione. O si tiras una Coca
-Cola en el culo del televisor, no creo que lo de la cuerda funcione. Se convertirá inmediatamente en una mesa-camilla. 



…………………….



BH: ¿Cuánto tiempo llevas haciendo fotografías?

TW: Oh, un par de años. Algunas son muy absurdas. No sé si alguien está tan interesado en ellas como lo estoy yo. Son sólo formas extrañas (fotografías de manchas de aceite en el pavimento). No creo que vayan a ser The Next Big Thing. “Mira cariño, mira, aquí está Jackie Gleason, y le sale un caballo de la cabeza. Parece que un pájaro le está comiendo la barbilla. Hay un camello. ¿Ves el camello? El camello está desapareciendo en el estanque, y aquí hay una fuente y Richard Benjamin se está zambullendo”. Veo cosas que no ve nadie más. Son sólo para casa. Son solo un divertimento personal.

………………..


TW: El yo-yo es un arma filipina del siglo dieciséis. Pesaba dos kilos y tenía seis metros de cuerda. No llegó a los Estados Unidos hasta 1929.

domingo, julio 12, 2009

Beck & Tom (primera parte)




Tom Waits ha inaugurado una nueva sección en la página web de Beck. Bajo el título de Irrelevant Topics, Beck reproducirá conversaciones vanales con músicos, artistas, escritores, etc. Sin compromisos promocionales ni dirección editorial.

Reproducimos aquí fragmentos de la primera parte. La segunda, dentro de unos días.


OSCAR MEYER WIENER MOBILE

TW - Cada año solía visitarnos el Oscar Meyer wiener mobile, que era un vehículo enorme con forma de perrito caliente. El conductor era un enano, y el wiener mobile emitía música mientras él cantaba la canción I Wish I Was an Oscar Meyer Wiener. Reunía a mucha gente. Era algo muy excitante para un centro comercial.

BH – Ese coche todavía funciona. Lo veo de vez en cuando.

TW – Has visto el Oscar Meyer Wiener Mobile??

BH – Lo he visto aparcado.

TW – Solían regalar pequeños silbatos de unas dos pulgadas de largo, que sólo tocaban tres notas. (Ríe). Las tradiciones de Whittier.


SUBMARINOS EN EL LAGO

BH – Yo nací en el area del parque McArthur.



TW – Te acuerdas de cuando drenaron el lago del parquet MacArthur?

BH – Sí, me acuerdo…

TW – Encontraron cosas increíbles: coches, huesos humanos, armas.

BH – Tendrían que haber hecho una exposición.

TW - No sé por qué no la hicieron. Yo pensaba que era para eso que lo drenaron.

BH – Siempre escuché que cuando drenaron el lago de Echo Park encontraron un submarino amateur.

TW – Oh, Dios.
 
BH – No sé si también era una tradición.

TW – ¿Quieres decir un submarino casero?

BH – Sí, creo que era viejo, de la primera época de la construcción de submarinos caseros. No sé si esa subcultura todavía existe.




DESASTRES NATURALES



BH – Estaba a punto de tocar en un concierto benéfico, faltaban como 45 minutos para salir a escena. Había un cielo azul y claro y de repente un rayo apareció de la nada. No sé si has oído algo sobre esto. Fue hace unos doce años.

TW – ¿Te alcanzó un rayo?


BH – No, yo estaba dentro, pero le dio a alguien del público. Oí el ruido, miré fuera y la gente salía corriendo. 

TW – Perdiste a tu público.

BH – Sí, tuvieron que cancelarlo todo.

TW – Por eso detesto tocar al aire libre.


BH – Sí, ¿verdad? He tenido que cancelar otros conciertos por desastres naturales. Una vez estaba tocando en México y se formó una especie de huracán. Se montó un caos. Otra vez estaba en Japón. Iba a tocar en el monte Fuji y apareció un tifón.

TW - ¿Apareció un tifón? Guau. Yo no he tocado mucho al aire libre. Una vez toqué en Japón; tocaba en un templo abandonado. El techo se había caído. Pensaron que sería un lugar cool para un concierto, pero estábamos a 30 bajo cero. Todo lo que recuerdo es a mi saxofonista haciendo fuego para calentar el saxo antes de empezar. Todo el mundo vestía trajes lunares. Hacía mucho frío. Es difícil competir con los elementos naturales. Se hace mejor en un teatro. Probablemente soy un poco anticuado y cobarde.



THE KILLER JERRY LEE LEWIS


TW – Mi contrabajista Larry Taylor tocó con Jerry Lee Lewis en los años 50. Giraban por todo Estados Unidos en un Cadillac y todo el equipo lo llevaban en el maletero. Los amplificadores, el bajo… los altavoces no eran más grandes que una enciclopedia. Había tanto entusiasmo y energía en la actuación que la gente se volvía loca. Pero no lo conseguía a base de volumen. Era la extraña visión de un hombre poseído ante el piano, con el pelo despeinado. Y otra cosa: los micros para el piano. Sólo usaban un micrófono de violín envuelto en un pañuelo y lo metían por el agujero de un Baby Grand. Los estándares eran más bajos.


VAN GOGH EN LA COCINA

TW – Encontraron un Van Gogh en un mercadillo. La mujer lo había comprado y lo estaba utilizando para tapar la entrada del sol en su cocina. Lo usaba para bloquear la luz, y se estaba desintegrando por el sol. Y la mujer lo había recortado porque no encajaba en la ventana. Cuando por fin descubrieron que estaba usando un Van Gogh como parasol, llevaron a un montón de expertos de los museos, todos metidos en su cocina, y le decían “¿cómo ha podido cortar la parte superior de esta pintura?”. Y ella dijo “Era sólo un trocito de cielo”. A veces es el valor que le das a las cosas. Es subjetivo. Y nosotros grabamos en material que va a desintegrarse. Igual que las películas, que están hechas en celuloide que va a desvanecerse, va a desaparecer. Es como dibujar sobre papel de cera o algo así.


BH – Sí, creo que he leído que sólo el 20% de las películas hechas antes de 1930 han sobrevivido.

TW – Es el destino de toda la carne. Incluso en el mundo somos parte del último 20% de especies que quedan en la tierra. Había millones de especies que desaparecieron. Realmente tienes que luchar. Sólo los fuertes sobreviven. ¿De quién era esa canción, Only the Strong Survive? Tus canciones tienen que acabar siendo usadas para saltar a la comba. Las cintas desaparecerán, pero la gente seguirá saltando a la comba. Necesitarán canciones para saltar a la comba.





BH – Es verdad. Yo creo que la última canción que quede será probablemente Cumpleaños Feliz.

TW – Estoy seguro. Es terrible, pero supongo que las canciones son sólo pequeñas cosas interesantes que pueden hacerse con el aire.

jueves, junio 04, 2009

El verano en que drenaron el lago del parque MacArthur

Algunos fragmentos de la entrevista sobre los inicios de su carrera que Tom Waits concedió a la revista GQ y que apareció publicada en marzo de este año.

Para alguien que quería meterse en el mundo de la música, era la Tierra de Oz. Estaba haciendo autostop con mi guitarra y me recogió un tipo llamado Eden Ahbez. ¿Sabes quién es? Escribió una canción titulada Nature Boy. (canta) There was a boy / a very strange enchanted boy / and he travelled far, very far. Fue un gran éxito para Frank Sinatra y Nat King Cole y mucha otra gente. Iba en una vieja furgoneta Volkswagen. El pelo le llegaba por la cintura.

Eso me animó. De alguna manera me reafirmó; me cogió alguien que realmente staba en el negocio. Alguien que, dentro de mi cabeza, estaba realmente en el negocio. Que había escrito una canción que significaba algo. Así que aquello fue uno de esos momentos definitorios. 

Hacía audiciones en el Trobadour. Si acampabas a la puerta en la mañana del lunes a eso de las ocho y te quedabas allí hasta las seis, cuando abrían las puertas, te apuntaban para la sesión de micrófono abierto, y podías plantarte delante de un público profesional y tocar tres canciones. Lo hacía con mucha frecuencia. Era un buen negocio. Podías conocer a alguien que estuviese en el negocio, que podría llegar a hacer algo por ti. Esa era la idea.


GQ: Con qué tipo de gente hacías cola?
De todo tipo. Una familia mexicana al completo, una banda familiar, una familia completa de cantantes. Y también podía estar un tipo que tocaba la trompeta, que había hecho autostop desde San Francisco y había tomado LSD. Cómicos de la vieja escuela. Actrices. Había una atmósfera vodevilesca. Y el mismo Doug Weston (dueño del Troubadour) era un personaje en sí mismo. Media más de dos metros, y salía al escenario desnudo y recitaba La Canción de Amor de J. Alfred Prufrock, ya sabes, el poema de Eliot. Vi a Miles Davis en el Troubadour. Vi a Little Richard en el Whisky y a Muddy Waters en el Roxy.

Pero supongo que principalmente yo estaba allí por la vida que había por debajo de todo eso, ¿sabes? Era mucho más valiente en aquellos tiempos. Tenía un Cadillac del 54 que tenía problemas de seguridad continuamente. Hechaba una humareda, no estaba registrado, estaba siempre sucio. Tenía agujeros de bala en las ventanas. Me tenían que remolcar muchas veces. Todo era una gran aventura para mí. Podía ir a cualquier sitio.



.........

(El Tropicana) costaba nueve dólares la noche. Al final me mudé allí, cogí un apartamento en la parte trasera. Me quedé varios años.
Estaba siempre en la carretera, así que cuando volvía a casa simplemente parecía razonable quedarme en un hotel, porque era allí donde me alojaba el resto del tiempo. Se hizo bastante famoso como hotel para bandas, porque tenía un precio razonable y estaba en medio de todos los clubes. Prácticamente podías ir andando. Los Ramones solían alojarse en el Trop. Elvis Costello. Tim Hardin solía alojarse en el Tropicana. Muchas bandas distintas.
Pero en aquel tiempo no era realmente un hotel de músicos. Había sobre todo hombres de negocios del Medio Oeste. O vendedores de sombreros. O gente intentando hacerse un hueco en la industria de los libros infantiles. O prostitutas. O camellos. 

Estaba intentando tener una auténtica experiencia artística. Eso era lo que realmente quería. Tenía un piano en la cocina, y en aquel tiempo me pasaba toda la noche levantado y dormía la mitad del día.

¿Podías tocar el piano toda la noche?
Nadie me molestaba

Probablemente pasaban cosas peores por la noche…
Por Dios, sí.

........

Probablemente debería haberme cambiado el nombre. Hubiera sido mucho más fácil para mí. Porque tienes que intentar averiguar qué es lo que hay de auténtico en ti y qué es lo que tienes que inventarte. A la mayor parte de la gente no le importa si les estás diciendo la verdad o les estás contando una mentira, siempre y cuando les entretengas. Eso lo descubres muy rápido. Puedes decirle a alguien que solías trabajar en el circo, o en un matadero, o que conducías el camión de los helados, o que trabajabas en el hipódromo. No le importa demasiado a nadie. Todo el mundo vende su historia. Inventada o real, eso no importa.

...............


Me acuerdo del verano cuando drenaron el lago del parque MacArthur. Encontraron innumerables restos de esqueletos, y armas de fuego, y vehículos. Espadas y cuchillos.

Phil Ochs había cambiado su nombre a John Train y llevaba una espada samurai y dormía en las vías del tren en Santa Monica Boulevard, en frente del Troubadour. 



lunes, febrero 23, 2009

En Oz



El número de marzo de la revista GQ incluye un reportaje sobre la historia del rock angelino titulado Paradise city: fifty years of L.A. rock. En él se entrevista a Tom Waits, que a la pregunta de por qué se trasladó a Los Angeles desde San Diego al principio de su carrera responde: "Para alguien que quería estar en la música, era Oz".

La estupenda fotografía es de Ben Watts.

sábado, noviembre 29, 2008

Windshield Diamonds

Paul Maher Jr. ha recopilado en un volumen de 637 páginas gran parte de las entrevistas conocidas de Tom Waits del período 1973-1985. El libro tiene un precio de 14,63 euros y puede comprarse aquí.

Windshield Diamonds: A Few Words with Tom Waits quiere ser una obra exhaustiva de la cual éste sería el primer tomo.

En cualquier caso, probablemente no incluirá nada que no pueda encontrarse ya en la Tom Waits Library.

sábado, septiembre 06, 2008

Fragmentos de Tom Waits escuchados en un sueño



Bruno H. Piché repasa algunas de las mejores citas contenidas en el libro Tom Waits / Conversaciones, entrevistas y opiniones (Mac Montandon, Barcelona, Global Rhythm Press, 2007). Extraído de Letras Libres.

Estuve lejos una larga temporada. Acababa de volver a la ciudad y el amigo Fo generosamente me abrió las puertas de su casa por unos cuantos días. Una noche llegué sin un centavo en los bolsillos, las suelas de los zapatos húmedas y el estómago lleno a ¾ de un vino tan pesado como Magna Sin. Directo al sofá. Caí en un sueño profundo y plácido en el que escuchaba una tonada desconocida y frases provenientes de un libro adquirido antes de mi regreso (Mac Montandon, Tom Waits / Conversaciones, entrevistas y opiniones, Barcelona, Global Rhythm Press, 2007) y sobre el cual decidí que sería conveniente no decir una sola palabra más:

– No vayas tan lejos en el pasado. Ahí atrás me pierdo. (Magnet, 2004)

– Me gusta la contaminación, el tráfico, la gente rara, los atascos, los vecinos molestos, los bares abarrotados, y paso la mayor parte del tiempo en el coche yendo a ver una película. (Nota de prensa de The Heart of Saturday Night, 1974)

– Pueden pasar muchas cosas en el viaje cuando algo tiene que descender todo el trayecto desde tu cerebelo hasta tus dedos. A veces escucho discos, mi propio material, y pienso, Dios, la idea original para esto era mucho mejor que la mutación a la que hemos llegado. Lo que procuro actualmente es captar lo que surge y mantenerlo vivo. Es como acarrear agua con las manos. Quiero conservarlo todo, y a veces cuando llegas al estudio ya no queda nada. (Option, 1989)

– Pasé un periodo en que era como daltónico con respecto al sonido. O astigmático del oído. (Magnet, 2004)

– Al cabo de un tiempo, la música con muchos instrumentos de cuerda suena como Perry Como. Esa es la razón por la que ya no trabajo demasiado con el piano. Es como la escuela. Quieres verla en llamas. (Playboy, 1988)

– Cuando las leyes que gobiernan tu locura privada se aplican a la rutina diaria de vivir, tu vida puede coagularse y colisionar. (Musician, 1987)

– Mi esposa ha sido genial. He aprendido mucho de ella. Es católica irlandesa. Tiene todo el oscuro bosque viviendo en su interior. Me empuja a lugares a los que yo no iría. ¿Y los niños? Creativamente, son asombrosos. El modo en que dibujan, ¿sabes? Se salen de la hoja de papel y siguen dibujando por las paredes. Desearías ser tan abierto. (Playboy, 1988)

– Desde pequeño pensé que los mendigos y los vagabundos, la gente que vivía al raso, sabían algo más, o algo distinto. Estaba convencido de que los que no tienen nada lo tienen todo. Ya sé que esto no es verdad a la fuerza, pero me lo creí e intenté vivir durante mucho tiempo con muy poca cosa. Un sitio abierto y un corazón abierto: eso me pareció importante. (El País, 1999)

– El hecho de que tú no pesques nada no significa que no haya peces ahí afuera. (LA Weekly, 1999)

– Mi esposa y yo leemos el periódico y recortamos cientos de artículos, y entonces leemos el periódico de ese modo, sin todo lo demás. Es nuestro propio periódico. Hay mucho relleno en el periódico y el resto es publicidad. Si lo condensas y te quedas con las historias esenciales, como la historia sobre el pez con un solo ojo y tres colas que hallaron en el lago Michigan, renuevas totalmente tu relación con el periódico. (Magnet, 1999)

– El día que recogen la basura, te das cuenta que alguien está husmeando en la tuya, sacas la cabeza por la ventana y le dices: “¿Qué demonios está haciendo?” Y entonces se va y tú empiezas a revisar tu propia basura. Empiezas a reevaluar la calidad de tu basura, preguntándote si habrás cometido algún terrible error, si habrás tirado algo que ahora va a ser esencial en tu vida. (LA Weekly, 1999)

– Todos mezclamos verdad y ficción. Si estás atascado en un lugar de la historia, te inventas la parte que necesitas. (Rolling Stone, 1999)

– He dormido en un cementerio y viajado en trenes de carga. (Magnet, 1999)

– Hay una soledad común que se extiende de costa a costa. Es como una inconexa crisis de identidad común. Es la oscura, cálida, narcótica noche americana. Sólo espero llegar a palpar ese sentimiento antes de hallarme a mí mismo uno de estos días en la Calle Fácil. (Newsweek, 1976)

– La razón por la que los teatros no hacen espectáculos los lunes por la noche es porque los lunes por la noche eran la noche de la Horca, y nadie podía competir con la noche de la Horca. Hasta hoy, los teatros permanecen a oscuras los lunes. (Magnet, 2004)

– ¿Qué será? ¿Un infarto en un baile? ¿Un huevo tragado por el conducto equivocado? ¿Una bala perdida que llega desde un conflicto a dos millas de distancia, rebota en un poste, atraviesa el parabrisas y agujerea tu frente como un diamante? ¿Quién sabe? Fíjate en Robert Mitchum. Murió mientras dormía. Eso está bastante bien para un tipo como Robert Mitchum. (Magnet, 2004)

– La mayoría de nosotros no estamos preparados para absorber la verdad de lo que realmente está pasando. (Magnet, 2004)

– No soy el Payaso Sonrisas. O Bono. No corto el listón en las inauguraciones de supermercados. No me pongo del lado del alcalde. Tira tu pelota en mi patio, y no volverás a verla. Tengo solamente un círculo íntimo de amigos y seres queridos; lo que se llama un círculo de confianza. (The Onion, 2002)

– Soy tan sólo un rumor. (New Musical Express, 1975) ~

domingo, julio 13, 2008

Tom Waits según Tom Waits

Traducción de la autoentrevista promocional publicada en ABC

-¿Cuál es el disco más curioso que posee?
-En los años setenta, un sello de Los Ángeles sacó un álbum titulado The Best of Marcel Marceau : 40 minutos de silencio seguidos de aplausos. Se vendió bien. Me gusta ponerlo cuando alguien viene a mi casa, pero no me gusta que la gente hable cuando se lo pongo.

-¿Qué artistas han influido más en su espíritu creativo?
-Bueno, así, de pronto, se me ocurren algunos: Kerouac, Dylan, Bukowski, Rod Serling, Don Van Vliet, Cantinflas, James Brown, Harry Belafonte, Ma Rainey, Big Mama Thornton, Howlin Wolf, Leadbelly, Lord Buckley, Mabel Mercer, Lee Marvin, Thelonious Monk, John Ford, Fellini, Weegee, Mick Jagger, Keith Richards, Willie Dixon, John McCormick, Johnny Cash, Hank Williams, Frank Sinatra, Louis Armstrong, Robert Johnson, Hoagy Carmichael y Caruso.

-¿Qué es el paraíso para usted?
-Mi mujer y yo en la Ruta 66, con una jarra de café, una guitarra barata y la grabadora de una casa de préstamos en un motel barato, y un coche que corra bien aparcado delante de la puerta.

-¿Qué le parece difícil en la vida?
-Principalmente, asentarse entre la realidad y la imaginación. Mi realidad necesita la imaginación como una bombilla necesita un portalámparas. Mi imaginación necesita la realidad como un ciego necesita su bastón blanco. Las matemáticas son difíciles. Y leer una carta. Seguir instrucciones. La carpintería. La electrónica. La fontanería. Acordarse correctamente de las cosas. Las líneas rectas. El Pladur. Encontrar un imperdible. Pedir la comida al restaurante chino. El manual del equipo de alta fidelidad en alemán.

-¿Qué anda mal en el mundo?
-Estamos siendo sepultados bajo el peso de la información, que es confundida a menudo con el conocimiento; además se confunde la cantidad con la abundancia y la riqueza con la felicidad. El perro de Leona Helsmley costó 12 millones el año pasado... y Dean McLaine, un agricultor de Ohio, ganó 30.000 dólares. Ésa es sólo una versión gigante de la locura que crece en la cabeza de cada uno de nosotros. Somos primates, con dinero y armas.

-¿Y la grabación más interesante que posee?
-Una grabación misteriosamente hermosa del sello de Robbie Robertson, según oí. Es sobre críquet. En serio, críquet, era la primera vez que lo oía... Juro que estaba escuchando el coro de los Niños Cantores de Viena o el del Tabernáculo Mormón. Tiene una armonía a cuatro partes que es un panorama coral oscilante. Y, de repente, surge una voz de la cinta que dice: «Lo que usted está oyendo es el sonido del críquet. El único cambio es que han disminuido la velocidad de la grabación». No habían añadido efectos de ningún tipo, excepto el cambio de velocidad. El sonido era fantasmagórico. Se lo puse a Charlie Musselwhite y me miró como si me hubiera sacado un duende del bolsillo.

-¿Tiene algunas palabras claves para vivir?
-Jim Jarmusch me dijo una vez: «rápido, barato y bueno... elige dos de esas cosas. Si es rápido y barato no será bueno. Y si es barato y bueno no será rápido. Y si es rápido y bueno no será barato». Rápido, bueno y barato... Elige dos palabras claves para vivir.

-¿Cómo compararía a los guitarristas Marc Ribot y Smokey Hormel?
-El pulpo tiene ocho tentáculos y el calamar gigante diez, cada uno con cientos de chupones succionadores y cada cual tiene la fuerza para reventar las arterias de un hombre. Tienen pequeños picos como un pájaro, que usan para inyectar veneno a sus víctimas. Se han visto algunos calamares gigantes o pulpos con cien patas o tentáculos. Se sabe también que algunos calamares gigantes han volcado embarcaciones enteras, para alimentarse de los marineros desorientados en el agua. Muchas de las desapariciones de barcos en alta mar y otras embarcaciones, hundidas sin explicación, son obra de calamares gigantes.

-¿Su experiencia musical más excitante?
-Fue en Times Square, hace por lo menos 30 años. Había en la esquina una sala de ensayo dividida en minúsculos espacios en los que uno tenía el sitio justo para abrir la puerta. Allí había una espineta con quemaduras de cigarrillos, teclas que faltaban, pintura desconchada y sin pedales. Cuando cerraba la puerta, llegaba tanto ruido de las otras salas que no podía trabajar. Yo me detenía para escuchar ese excitante goulasch de músicas: escalas de clarinete, tango, opereta, un cuarteto de cuerda desafinado, lecciones de canto, alguien que berreaba Everything´s Coming Up Roses, grupos de garaje, clases de piano... El suelo temblaba como si diez radios juntas estuvieran encendidas en la misma habitación, como un patio de maniobras musical. Para mí, un paraíso.

-¿Qué experiencia para la que nació muy tarde le hubiera gustado vivir?
-Vaudeville. Todas esas mezclas e hibridaciones bizarras. Guitarristas de «delta blues» y artistas hawaianos tocando juntos, de lo que resulta la adopción del «guitarra slide» como un lenguaje musical reconocido como afroamericano. Pero fue en realidad una fecundación total, como en casi todas las culturas. Como en todas las culturas. George Burns es un artista «vaudeville» que a mí me gusta mucho, en particular. Seco e inamovible, original y muy gracioso, en todo lo que decía. También bailaba muy bien. Solía decir: «Qué mal que las únicas personas que sabrían cómo llevar este país estén ocupadas conduciendo carretas y cortando el pelo».

-¿Qué cosas te interesaría saber de verdad?
-¿Saben las balas en realidad para qué están hechas? ¿Sería posible que haya un enchufe en el fondo del océano? ¿Qué le dicen los jinetes a sus caballos durante la carrera? ¿Qué se sentirá ser un árbol al lado de una carretera? A veces, los violines suenan como gatos siameses; y el primer violín fue hecho de tripas de gato. ¿Habrá alguna relación en ello? Y cuándo se erguirá la Tierra y nos sacudirá de sus espaldas... ¿Se casarán los seres humanos algún día con robots? ¿Podría ser que un diamante sea sólo un pedazo de carbón con un poco de paciencia? ¿Rompió Ella Fitzgerald de verdad esa copa de vino con su voz?

-¿Qué sonidos le gustan?
-Los evangelistas en las esquinas de las calles, los embotellamientos de Manhattan, mi mujer cantando, unos caballos o un tren que se acercan, unos niños a la salida del colegio, unos cuervos hambrientos, una orquesta que afina, los pianos de las tabernas de las películas de vaqueros, las montañas rusas, un proyector que estalla de un disparo, el hielo que se agrieta, una rotativa, el béisbol en un transistor, las antiguas cajas registradoras, los bailarines de claqué, los partidos de fútbol en Argentina, el beatboxing , las sirenas de los barcos en la niebla, una cocina de restaurante, las salas de redacción de las películas antiguas, el galope de los elefantes, el beicon al freírlo, las fanfarrias, las clases de clarinete, los gramófonos Victrola, la campana de los combates de boxeo, las discusiones en chino, los pinball , las orquestas de niños, el encendedor Zippo, losórganos Limonaire, el steelpan bajo, los tractores, el violín Stroh, la trompeta con sordina, los estribillos musicales, el theremin , los palomos, las gaviotas, las lechuzas, las palomas, el mundo que siempre está haciendo música.

-¿Hay preguntas para las que no tiene respuesta?
-La bala cuando se dispara, ¿sabe a quién está destinada? ¿Hay un tapón en el fondo del océano? ¿Qué le dicen los jinetes a los caballos? ¿Qué siente un periódico cuándo lo convertimos en papel maché? ¿Le importa a un árbol estar al borde de una autopista? Si los violines suenan a veces como un gato siamés, ¿tiene que ver con que antiguamente se utilizaban tripas de gato para las cuerdas? ¿Cuándo se va a encabritar el mundo y va a tratar de desconectarnos? ¿Podrán los humanos casarse con robots? ¿Un diamante es solamente un pedazo de carbón dotado de paciencia? ¿Podía realmente Ella Fitzgerald romper una copa cantando?

-¿Así que está de gira?
-Tengo un grupo divino: Larry Taylor al contrabajo, Patrick Warren a los teclados, Omar Torrez a la guitarra, Vincent Henry a los instrumentos de viento y Casey Waits a la batería y a la percusión. Tocan con una precisión de Fórmula 1 y son verdaderos magos. Hago con ellos canciones que nunca me había atrevido a hacer fuera del estudio. Todos tocan muchos instrumentos y bailan como auténticos tíos.

miércoles, mayo 28, 2008

Las confesiones de Tom Waits

Pueden ustedes leer en el blog de Anti un interesante texto en el que Tom Waits se entrevista a sí mismo y habla de sus influencias (desde Kerouac hasta Cantinflas), enumera sus canciones favoritas (de All Shook Up a Havanagila), se pregunta si los humanos acabarán cruzándose con los robots, confiesa que le aterroriza que gane McCain y enumera una lista de sonidos preferidos en la que aparecen bailarines de claqué, búhos, sierras musicales, zippos, trenes y las multitudes de los estadios de fútbol argentinos.

"Un carguero japonés había sido torpedeado durante la Segunda Guerra Mundial y se encontraba en el fondo de la bahía de Tokio, con un gran agujero en el casco. Un equipo de ingenieros fue reunido para solucionar el roblema y encontrar la manera de sacar a flote el buque. Uno de los ellos dijo que recordaba haber visto una vez cuando era niño unos dibujos del Pato Donald en los que también aparecía un barco en el fondo del océano con un agujero en el casco, y que lo llenaban de pelotas de ping pong para que flotase. El grupo de expertos, escéptico, rió. Pero uno de los ingenieros estaba dispuesto a intentarlo. Por supuesto, ¿dónde sino en Tokio podrías encontrar veinte millones de pelotas de ping pong? Resultó ser la solución perfecta. Las pelotas se introdujeron en el casco y el barco salió a la superficie".

Pueden ustedes leer más sobre este tema si les apetece.

sábado, mayo 05, 2007

Late Night with Conan O'Brien 2007



Aquí pueden ustedes descargar la entrevista y la interpretación de Lucinda/Ain't Goin' Down To The Well emitidas ayer en el programa de Conan O'Brien. Ala, a disfrutar.

jueves, mayo 03, 2007

Harry Belafonte, Streets I Have Walked

Streets I Have Walked, de Harry BelafonteLa revista británica Mojo publica en su número de junio un artículo en el que artistas como Brian Wilson, Jack White, Dr. John o Chuck D hablan de sus discos preferidos. Tom Waits elige Streets I Have Walked, de Harry Belafonte (RCA, 1963).

Es un disco bello. Es una colección de canciones, nanas de Japón, Woody Guthrie, Waltzing Matilda, canciones de vaqueros, canciones judías, todo tipo de cosas. Belafonte era un gran coleccionista de canciones, al estilo de Lomax, creo. Y popularizó muchas canciones de diferentes culturas que, en ese sentido, nunca antes habían sido escuchadas. La primera vez que oí Hava Nagila era Harry Belafonte quien la cantaba.

Creo que quizás tenía trece años cuando lo escuché por primera vez, y todavía lo tengo. Definitivamente supuso un impacto. Él amaba la melodía, y yo estaba en un momento de mi vida en el que me alimentaba de eso, de la melodía misma. Sé que para los chicos, en un momento determinado, la música se convierte en un traje. Se visten con ella, y hay ciertas músicas que no se pondrían ni muertos. Pero para mí la música fue siempre una experiencia completamente interior, no una moda".

jueves, abril 26, 2007

Extraños rituales de apareamiento

La revista británica Mojo publica en su número de mayo una entrevista con Tom Waits titulada What's he Building in There en la que el músico habla con Sylvie Simmons del proceso de creación de las canciones y de paso le regala a la periodista unos cuantos tomates de su huerto.

Como siempre, pueden (y deben) ustedes leer la entrevista completa en la Tom Waits Library. En cualquier caso, dejamos aquí algunos fragmentos.


"Bueno, el único motivo para escribir nuevas canciones es porque te cansas de las viejas, eso es todo. O te apetece algo que no tiene nombre, que no puedes encontrar en la tienda. Así que te vas a casa y lo haces tú mismo".

Sobre el show radiofónico de Bob Dylan.
"¿Lo has oído? Oh, tío! Es el mejor. Un amigo me grabó los programas. Y es casi mejor que escuchar a Wolfman Jack, simplemente oírle a él hablar de cosas pequeñas y sobre el mundo. Y la selección de canciones - Sinatra, Johnny Mercer, Judy Garland. Todos tenemos la idea de que los compositores son puristas, que si te gusta la música folk sólo escuchas música folk, pero no es verdad. Por ejemplo, a Howlin' Wolf le gustaba Jimmie Rodgers, y a Muddy Waters le gustaba Gene Autry, no se sentaba a escuchar blues todo el día. Sería como respirar tu propio oxígeno. Tienes que encontrar nutrientes en alguna parte."

"(Cuando éramos pequeños) no nos dejaban escuchar la radio convencional. A mi padre no le gustaba escuchar nada que no fuese en español, porque él enseñaba español. Le gustaba Marty Robbins pero iba y se compraba la versión en español, la versión mariachi".

Sobre el proceso de composición con Kathleen Brennan:
"Es probablemente como dos pájaros en un extraño ritual de apareamiento, levantando polvo, revoloteando, volviendo al mismo sitio".

"Cuando los ciervos quedan atrapados en un jardín se lanzan contra las vallas hasta que se matan, porque no se les ocurre darse la vuelta y salir por la puerta. Puedes intentar dirigirlos hacia la puerta, pero no irán, seguirán en la misma dirección. Yo era un poco así, sabía que necesitaba cambiar pero no sabía realmente cómo hacerlo. Y entonces me casé. Nada de lo que había hecho en la vida me había preparado en absoluto para el matrimonio (ríe). Mi mujer lo corroboraría. Pero lo hice de todas formas".

Sobre los diferentes pleitos que ha mantenido por el uso no autorizado de su música en anuncios publicitarios
"Hay una parte que es cuestión de, bueno, esto es mío, no tuyo. No puedes cazar en mi propiedad. Pero más allá de esto, es más bien que las canciones tienen un gran valor para mí, tienen un significado, y si perviertes el significado es como si dijeras 'mientras disfrutas de esta canción y de todos los ricos, cálidos, delicados y tiernos recuerdos de lo que esa canción significa para ti, quiero que pienses en papel higiénico y lo compres'. Bob Dylan hizo un anuncio de ropa interior, y tengo que decir que me desconcierta. Probablemente estaba intentando disipar todos los mitos que tenemos sobre él, coger tu idea de él y hacerla pedazos. Pero mucha gente opina que 'Hey, de todas maneras es sólo un producto, una canción, así que puedo venderla a tantas personas como pueda y de todas las maneras que pueda".

"Mi madre lo suelta continuamente: "mi hijo es músico". Lo dice cuando hace cola en el cine, se gira y le dice a completos desconocidos, "mi hijo es músico". Estamos en una tienda de discos y grita, "este es mi hijo, ha venido a comprar discos, y hace música, de hecho tiene su propia cubeta aquí!' Jesús mamá! Basta".

"Cuando era niño quería ser un viejo. Ahora que soy viejo y mis hijos se hacen mayores, creo que me gustaría ser un niño".

martes, abril 24, 2007

Bafici 2007


Nota de Pedro Fernández Mouján para la agencia de noticias argentina Telam (8 de abril de 2007).

Una breve pero magistral clase del oscuro maestro Tom Waits

Con una escenografía de bares, burdeles y borrachos, el músico norteamericano dio una Master Class para 900 personas en el teatro Presidente Alvear, en el marco del IX Buenos Aires Festival Internacional de Cine (BAFICI).

Eran las ocho de la noche y el músico norteamericano Tom Waits (sombrero, jeans y saco) interpretó junto a un piano Tom Trauberts Blues, la canción con la que cerró ayer la Master Class que ofreció para 900 personas en el teatro Presidente Alvear, en el marco del IX Buenos Aires Festival Internacional de Cine (BAFICI).

El más ilustre de los visitantes de la muestra, que comenzó el 3 de este mes debió sortear antes, con elegancia, picardía y mucho humor, la excesiva arrogancia de sus entrevistadores a los que vapuleó con altura en un par de ocasiones y ante los que se las ingenió para dejar algunas perlas de su pensamiento.

Pero más allá de estos percances, el genio, la frescura y la sensibilidad de un Waits desacartonado y rápido de reflejos, permitió al público vislumbrar algo de la creatividad de uno de los músicos más interesante de la canción norteamericana de las últimas décadas.

"Vivir en Estados Unidos tiene sus ventajas, uno puede subirse al auto, tomar una ruta y manejar cuatro días seguidos sin caerse al mar, uno sueña mientras está en el camino y la clave es con quién compartís el viaje", aseguró Waits para hablar de su afición a las carreteras, uno de los tópicos de sus canciones, con su oscura escenografía de bares al margen, burdeles y borrachos.

Por otra parte, y respecto de los cambios que hubo en su carrera musical, signada por una búsqueda constante, el creador de discos como Bone Machine y Alice, aseguró: "En determinado momento uno se vuelve complaciente con su trabajo, por eso de tanto en tanto hay que romper con uno mismo y buscar por otro lado".

Acaso en el mismo sentido y en otro momento de la charla de 90 minutos aseguró: "Cuando uno quiere hacer su propio camino no lo piensa como un negocio, sino para ampliar la geografía mental de uno mismo" . Al hablar sobre cine y música (canciones suyas aparecen en más de 50 filmes e hizo la banda de sonido de cintas como Una noche en la Tierra, de Jim Jarmusch, y Golpe al Corazón, de Francis Ford Coppola), Waits destiló todo su ingenio.

"Lo más común es que cuando el director está cansado, se le acabó la plata y no sabe cómo terminar la película te llame a vos y te pida que lo arregles todo con una canción; aunque a veces es distinto y la canción es como un ingrediente que engarza a la perfección con el filme", remarcó.

Respecto de Jack Nicholson, con quien trabajó en El amor es un Eterno Vagabundo, del argentino Héctor Babenco, dijo: "El es muy generoso, da mucho en un rodaje porque quiere que la cosa funcione para todos, es como un padrino, le da una cierta dignidad al set".

Por otra parte se refirió a Coppola y lo calificó como uno de los grandes de la historia del cine, y en el mismo sentido se refirió al poco éxito comercial de un filme como La Ley de la Calle y a la importancia que tomó después.

"Cuando hacés algo innovador es como cuando uno abre una puerta que estaba cerrada para todos -explicó-, entonces la multitud empieza a pasar y te tira al piso, te deja aplastado, pero después te parás, pensás un poco y decís: ’Yo abrí esa puerta’".

También habló sobre el escritor William Burroughs con quien colaboró en la obra teatral The Black Rider, dirigida por Robert Wilson. Su definició provocó una carcajada general: "Al él sólo lo fascinaban tres temas: armas de fuego, insectos y reptiles, si hablabas de eso le caías bien y parecía que le gustabas pero en realidad lo único que le gustaba era hablar de armas de fuego, insectos y reptiles".

Respecto de lo que es estar de gira con una banda, Waits, que aseguró que en la actualidad sólo hace tours pequeños de no más de dos semanas, sostuvo: "Estar de gira no es como viajar, en un gira no ves mucho más que al chofer, la habitación del hotel y el backstage".

Para el final quedó lo mejor de la noche, Waits se sentó al piano de cola sobre el escenario y cantó, con su voz aguardentosa, única, profunda, como salida de todos los bares de la Tierra, una canción que hizo para los filmes El Tigre y la Nieve, de su amigo Roberto Benigni (con quien trabajó en Bajo el Peso de la Ley) y Tom Trauberts Blues.

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Crónica de Gaspar Zimerman aparecida en el diario argentino Clarín el pasado 8 de abril.

Tom Waits: la clase de un músico de culto que cautivó en el BAFICI

LLEGADA. WAITS AL BAJAR DE LA CAMIONETA QUE LO LLEVO ANOCHE AL ALVEAR. LE GRITABAN WE LOVE YOU TOM!El furor festivalero que despertó la presencia de Tom Waits sólo se justificó al final de lo que había sido anunciado como una "clase magistral", cuando el cantante estadounidense se sentó al piano e interpretó —sí, magistralmente— dos canciones. Lo que sucedió durante la hora y cuarto previa en el marco del 9º Festival de Cine Independiente fue, en realidad, un reportaje abierto que resultó casi tan incómodo para el cantante como para sus entrevistadores, los periodistas Martín Pérez y Mariana Enríquez.

Encorvado, íntegramente de negro, con su característico sombrero a cuestas, Waits entró ovacionado al escenario del Teatro Alvear. Así, ensayó un "hola" en español y se ubicó en el living —un sillón negro, otro blanco, una mesa ratona con bebidas— armado para su conversación con los periodistas. Enseguida apareció la tirantez: criticó a dos de las tres primeras preguntas por ser demasiado generales. Festejado por las carcajadas de los fanáticos, desde entonces dedicó gran parte de la charla a bromear.

Entre chistes e ironías, pudieron rescatarse algunas frases. Por ejemplo, sobre su trabajo como actor en 25 películas: "No me considero un actor. Me gusta trabajar en películas, pero son muy caras y muy difíciles de hacer, por lo que, si no te gusta tu papel, a la mitad del rodaje te querés matar. Hubo películas en las que pensé: me moriría antes de decir esto, no es gracioso y no va a ser gracioso porque yo lo diga". O sobre las canciones que compuso para cine: "A veces quieren que arregles una película con una canción, y eso no se puede. Otras veces, una canción puede iluminar un filme. No sé cómo funciona".

También contó anécdotas de celebridades (Frank Zappa, Jack Nicholson, Keith Richards, William Burroughs, Francis Coppola), y opinó sobre las versiones de sus canciones hechas por Johnny Cash ("después de eso tenés que encontrar una razón para vivir") y Rod Stewart ("aprendí que hay que ser educado y decir que por lo menos tiene buen gusto en el material que elige"). Hasta que se sentó al piano y, con You Can Never Hold Back Spring y su clásico Tom Traubert's Blues, dejó con ganas de más a una audiencia eufórica. Ojalá que vuelva, pero a cantar mucho más.



El premio consuelo: verlo en la puerta

El chofer deslizó la puerta corrediza de la combi bordó. Waits bajó un pie y con la mano opuesta, sacó una cámara filmadora. En simultáneo, Waits filmaba al público y el público lo ametrallaba a fotos a él. Afuera del teatro Alvear, vallas de por medio, los que se quedaron sin entradas, aullaban "We love you Tom".

Algunos se apostaron en la puerta del teatro desde la madrugada. 901 fanáticos consiguieron su entrada gratuita, a una por persona. Pero, según los organizadores, otros 3.000 no. De ellos, unos 300 hicieron guardia en la puerta para ver, premio consuelo, la clase magistral a través de una pantalla. Los que se quedaron, rezaban para que Waits se despachara en el piano.

Hubo una troupe de músicos y cinéfilos reconocidos que tuvieron su lugar reservado: Iván Noble, el español Nacho Vegas, las actrices Rita Cortese y Mercedes Morán. También estuvieron el Jefe de Gobierno porteño, Jorge Telerman, y la ministra de Cultura, Silvia Fajre. Como uno más del montón, Horacio Fontova, hizo cola desde las 7 para retirar su ticket. Afuera había también quienes ofrecían pagar hasta $ 200 por una entrada.

¿A qué fueron? Así lo resumieron sus seguidores: "Ver a un tipo que sabe conjugar la actuación con la música es un lujo que pocos podemos tener", decía Gabriel Insaurralde. Diego Mosner, otro fan, explicó: "Vinimos a ver como Waits expresa, a través de sus palabras, la sensibilidad que muestra en sus discos y en sus actuaciones".

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Más fotos en The Eyeball Kid

Fragmento de la entrevista



Otro fragmento


You Can Never Hold Back Spring


Tom Traubert's Blues