lunes, abril 30, 2007

Tom Waits en el programa de Conan O'Brien

I'm gonna put a hole in my TV set
Informa Anti de que Tom Waits actuará el próximo viernes en el show de Conan O'Brien (Late Night with Conan O'Brien, en la NBC). El programa se grabará en San Francisco.

jueves, abril 26, 2007

Extraños rituales de apareamiento

La revista británica Mojo publica en su número de mayo una entrevista con Tom Waits titulada What's he Building in There en la que el músico habla con Sylvie Simmons del proceso de creación de las canciones y de paso le regala a la periodista unos cuantos tomates de su huerto.

Como siempre, pueden (y deben) ustedes leer la entrevista completa en la Tom Waits Library. En cualquier caso, dejamos aquí algunos fragmentos.


"Bueno, el único motivo para escribir nuevas canciones es porque te cansas de las viejas, eso es todo. O te apetece algo que no tiene nombre, que no puedes encontrar en la tienda. Así que te vas a casa y lo haces tú mismo".

Sobre el show radiofónico de Bob Dylan.
"¿Lo has oído? Oh, tío! Es el mejor. Un amigo me grabó los programas. Y es casi mejor que escuchar a Wolfman Jack, simplemente oírle a él hablar de cosas pequeñas y sobre el mundo. Y la selección de canciones - Sinatra, Johnny Mercer, Judy Garland. Todos tenemos la idea de que los compositores son puristas, que si te gusta la música folk sólo escuchas música folk, pero no es verdad. Por ejemplo, a Howlin' Wolf le gustaba Jimmie Rodgers, y a Muddy Waters le gustaba Gene Autry, no se sentaba a escuchar blues todo el día. Sería como respirar tu propio oxígeno. Tienes que encontrar nutrientes en alguna parte."

"(Cuando éramos pequeños) no nos dejaban escuchar la radio convencional. A mi padre no le gustaba escuchar nada que no fuese en español, porque él enseñaba español. Le gustaba Marty Robbins pero iba y se compraba la versión en español, la versión mariachi".

Sobre el proceso de composición con Kathleen Brennan:
"Es probablemente como dos pájaros en un extraño ritual de apareamiento, levantando polvo, revoloteando, volviendo al mismo sitio".

"Cuando los ciervos quedan atrapados en un jardín se lanzan contra las vallas hasta que se matan, porque no se les ocurre darse la vuelta y salir por la puerta. Puedes intentar dirigirlos hacia la puerta, pero no irán, seguirán en la misma dirección. Yo era un poco así, sabía que necesitaba cambiar pero no sabía realmente cómo hacerlo. Y entonces me casé. Nada de lo que había hecho en la vida me había preparado en absoluto para el matrimonio (ríe). Mi mujer lo corroboraría. Pero lo hice de todas formas".

Sobre los diferentes pleitos que ha mantenido por el uso no autorizado de su música en anuncios publicitarios
"Hay una parte que es cuestión de, bueno, esto es mío, no tuyo. No puedes cazar en mi propiedad. Pero más allá de esto, es más bien que las canciones tienen un gran valor para mí, tienen un significado, y si perviertes el significado es como si dijeras 'mientras disfrutas de esta canción y de todos los ricos, cálidos, delicados y tiernos recuerdos de lo que esa canción significa para ti, quiero que pienses en papel higiénico y lo compres'. Bob Dylan hizo un anuncio de ropa interior, y tengo que decir que me desconcierta. Probablemente estaba intentando disipar todos los mitos que tenemos sobre él, coger tu idea de él y hacerla pedazos. Pero mucha gente opina que 'Hey, de todas maneras es sólo un producto, una canción, así que puedo venderla a tantas personas como pueda y de todas las maneras que pueda".

"Mi madre lo suelta continuamente: "mi hijo es músico". Lo dice cuando hace cola en el cine, se gira y le dice a completos desconocidos, "mi hijo es músico". Estamos en una tienda de discos y grita, "este es mi hijo, ha venido a comprar discos, y hace música, de hecho tiene su propia cubeta aquí!' Jesús mamá! Basta".

"Cuando era niño quería ser un viejo. Ahora que soy viejo y mis hijos se hacen mayores, creo que me gustaría ser un niño".

martes, abril 24, 2007

Bafici 2007


Nota de Pedro Fernández Mouján para la agencia de noticias argentina Telam (8 de abril de 2007).

Una breve pero magistral clase del oscuro maestro Tom Waits

Con una escenografía de bares, burdeles y borrachos, el músico norteamericano dio una Master Class para 900 personas en el teatro Presidente Alvear, en el marco del IX Buenos Aires Festival Internacional de Cine (BAFICI).

Eran las ocho de la noche y el músico norteamericano Tom Waits (sombrero, jeans y saco) interpretó junto a un piano Tom Trauberts Blues, la canción con la que cerró ayer la Master Class que ofreció para 900 personas en el teatro Presidente Alvear, en el marco del IX Buenos Aires Festival Internacional de Cine (BAFICI).

El más ilustre de los visitantes de la muestra, que comenzó el 3 de este mes debió sortear antes, con elegancia, picardía y mucho humor, la excesiva arrogancia de sus entrevistadores a los que vapuleó con altura en un par de ocasiones y ante los que se las ingenió para dejar algunas perlas de su pensamiento.

Pero más allá de estos percances, el genio, la frescura y la sensibilidad de un Waits desacartonado y rápido de reflejos, permitió al público vislumbrar algo de la creatividad de uno de los músicos más interesante de la canción norteamericana de las últimas décadas.

"Vivir en Estados Unidos tiene sus ventajas, uno puede subirse al auto, tomar una ruta y manejar cuatro días seguidos sin caerse al mar, uno sueña mientras está en el camino y la clave es con quién compartís el viaje", aseguró Waits para hablar de su afición a las carreteras, uno de los tópicos de sus canciones, con su oscura escenografía de bares al margen, burdeles y borrachos.

Por otra parte, y respecto de los cambios que hubo en su carrera musical, signada por una búsqueda constante, el creador de discos como Bone Machine y Alice, aseguró: "En determinado momento uno se vuelve complaciente con su trabajo, por eso de tanto en tanto hay que romper con uno mismo y buscar por otro lado".

Acaso en el mismo sentido y en otro momento de la charla de 90 minutos aseguró: "Cuando uno quiere hacer su propio camino no lo piensa como un negocio, sino para ampliar la geografía mental de uno mismo" . Al hablar sobre cine y música (canciones suyas aparecen en más de 50 filmes e hizo la banda de sonido de cintas como Una noche en la Tierra, de Jim Jarmusch, y Golpe al Corazón, de Francis Ford Coppola), Waits destiló todo su ingenio.

"Lo más común es que cuando el director está cansado, se le acabó la plata y no sabe cómo terminar la película te llame a vos y te pida que lo arregles todo con una canción; aunque a veces es distinto y la canción es como un ingrediente que engarza a la perfección con el filme", remarcó.

Respecto de Jack Nicholson, con quien trabajó en El amor es un Eterno Vagabundo, del argentino Héctor Babenco, dijo: "El es muy generoso, da mucho en un rodaje porque quiere que la cosa funcione para todos, es como un padrino, le da una cierta dignidad al set".

Por otra parte se refirió a Coppola y lo calificó como uno de los grandes de la historia del cine, y en el mismo sentido se refirió al poco éxito comercial de un filme como La Ley de la Calle y a la importancia que tomó después.

"Cuando hacés algo innovador es como cuando uno abre una puerta que estaba cerrada para todos -explicó-, entonces la multitud empieza a pasar y te tira al piso, te deja aplastado, pero después te parás, pensás un poco y decís: ’Yo abrí esa puerta’".

También habló sobre el escritor William Burroughs con quien colaboró en la obra teatral The Black Rider, dirigida por Robert Wilson. Su definició provocó una carcajada general: "Al él sólo lo fascinaban tres temas: armas de fuego, insectos y reptiles, si hablabas de eso le caías bien y parecía que le gustabas pero en realidad lo único que le gustaba era hablar de armas de fuego, insectos y reptiles".

Respecto de lo que es estar de gira con una banda, Waits, que aseguró que en la actualidad sólo hace tours pequeños de no más de dos semanas, sostuvo: "Estar de gira no es como viajar, en un gira no ves mucho más que al chofer, la habitación del hotel y el backstage".

Para el final quedó lo mejor de la noche, Waits se sentó al piano de cola sobre el escenario y cantó, con su voz aguardentosa, única, profunda, como salida de todos los bares de la Tierra, una canción que hizo para los filmes El Tigre y la Nieve, de su amigo Roberto Benigni (con quien trabajó en Bajo el Peso de la Ley) y Tom Trauberts Blues.

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Crónica de Gaspar Zimerman aparecida en el diario argentino Clarín el pasado 8 de abril.

Tom Waits: la clase de un músico de culto que cautivó en el BAFICI

LLEGADA. WAITS AL BAJAR DE LA CAMIONETA QUE LO LLEVO ANOCHE AL ALVEAR. LE GRITABAN WE LOVE YOU TOM!El furor festivalero que despertó la presencia de Tom Waits sólo se justificó al final de lo que había sido anunciado como una "clase magistral", cuando el cantante estadounidense se sentó al piano e interpretó —sí, magistralmente— dos canciones. Lo que sucedió durante la hora y cuarto previa en el marco del 9º Festival de Cine Independiente fue, en realidad, un reportaje abierto que resultó casi tan incómodo para el cantante como para sus entrevistadores, los periodistas Martín Pérez y Mariana Enríquez.

Encorvado, íntegramente de negro, con su característico sombrero a cuestas, Waits entró ovacionado al escenario del Teatro Alvear. Así, ensayó un "hola" en español y se ubicó en el living —un sillón negro, otro blanco, una mesa ratona con bebidas— armado para su conversación con los periodistas. Enseguida apareció la tirantez: criticó a dos de las tres primeras preguntas por ser demasiado generales. Festejado por las carcajadas de los fanáticos, desde entonces dedicó gran parte de la charla a bromear.

Entre chistes e ironías, pudieron rescatarse algunas frases. Por ejemplo, sobre su trabajo como actor en 25 películas: "No me considero un actor. Me gusta trabajar en películas, pero son muy caras y muy difíciles de hacer, por lo que, si no te gusta tu papel, a la mitad del rodaje te querés matar. Hubo películas en las que pensé: me moriría antes de decir esto, no es gracioso y no va a ser gracioso porque yo lo diga". O sobre las canciones que compuso para cine: "A veces quieren que arregles una película con una canción, y eso no se puede. Otras veces, una canción puede iluminar un filme. No sé cómo funciona".

También contó anécdotas de celebridades (Frank Zappa, Jack Nicholson, Keith Richards, William Burroughs, Francis Coppola), y opinó sobre las versiones de sus canciones hechas por Johnny Cash ("después de eso tenés que encontrar una razón para vivir") y Rod Stewart ("aprendí que hay que ser educado y decir que por lo menos tiene buen gusto en el material que elige"). Hasta que se sentó al piano y, con You Can Never Hold Back Spring y su clásico Tom Traubert's Blues, dejó con ganas de más a una audiencia eufórica. Ojalá que vuelva, pero a cantar mucho más.



El premio consuelo: verlo en la puerta

El chofer deslizó la puerta corrediza de la combi bordó. Waits bajó un pie y con la mano opuesta, sacó una cámara filmadora. En simultáneo, Waits filmaba al público y el público lo ametrallaba a fotos a él. Afuera del teatro Alvear, vallas de por medio, los que se quedaron sin entradas, aullaban "We love you Tom".

Algunos se apostaron en la puerta del teatro desde la madrugada. 901 fanáticos consiguieron su entrada gratuita, a una por persona. Pero, según los organizadores, otros 3.000 no. De ellos, unos 300 hicieron guardia en la puerta para ver, premio consuelo, la clase magistral a través de una pantalla. Los que se quedaron, rezaban para que Waits se despachara en el piano.

Hubo una troupe de músicos y cinéfilos reconocidos que tuvieron su lugar reservado: Iván Noble, el español Nacho Vegas, las actrices Rita Cortese y Mercedes Morán. También estuvieron el Jefe de Gobierno porteño, Jorge Telerman, y la ministra de Cultura, Silvia Fajre. Como uno más del montón, Horacio Fontova, hizo cola desde las 7 para retirar su ticket. Afuera había también quienes ofrecían pagar hasta $ 200 por una entrada.

¿A qué fueron? Así lo resumieron sus seguidores: "Ver a un tipo que sabe conjugar la actuación con la música es un lujo que pocos podemos tener", decía Gabriel Insaurralde. Diego Mosner, otro fan, explicó: "Vinimos a ver como Waits expresa, a través de sus palabras, la sensibilidad que muestra en sus discos y en sus actuaciones".

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Más fotos en The Eyeball Kid

Fragmento de la entrevista



Otro fragmento


You Can Never Hold Back Spring


Tom Traubert's Blues


lunes, abril 02, 2007

Conferencia en Buenos Aires

Pues resulta que al final, contra todo pronostico, el alcalde de Buenos Aires se ha salido con la suya. Corto-pego de la agencia de noticias argentina Telam. Tan solo senyalar que, pese a que el texto dice que habra piano y equipo de sonido, el management de Waits asegura que no habra actuacion en directo y que el acto se limitara a una rueda de prensa de 90 minutos (que ya son minutos para estarse uno contestando preguntas, pero bueno...). En cualquier caso, disfrutenlo ustedes bonaerenses que pueden.

Será una de las perlas del IX Festival de Cine Independiente de Buenos Aires, que arranca el próximo martes. El músico y compositor norteamericano ofrecerá una charla el sábado 7 sobre cine y música en el Teatro Alvear, con entrada libre y gratuita. A no desesperar: la voz de aguardiente ya pidió que haya un piano sobre el escenario.

El músico y compositor norteamericano Tom Waits llegará a la Argentina el próximo 7 de abril para ofrecer una master class sobre Cine y Música que se realizará en el marco del IX Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (Bafici), que comienza el próximo martes 3. La master class de Waits se realizará el sábado 7 de abril a las 18 en el Teatro Presidente Alvear con entrada libre y gratuita y para la misma el músico solicitó un piano sobre el escenario y un equipo de sonido.

La charla del músico, que se realizará en inglés y contará con traducción en simultáneo a través de auriculares (que se deberán retirar media hora antes en el teatro con DNI), estará moderada por los periodistas Martín Pérez y Mariana Enríquez.

Las entradas se deben pasar a buscar en el Alvear desde las 10 de la mañana del sábado 7 y se entregarán a razón de una por persona.

Noticias relacionadas:
El alcalde de Buenos Aires quiere a Tom Waits - 9 de enero de 2007

lunes, marzo 26, 2007

Come on up to the House

Otra de vídeos amateurs. En este caso se trata de un clip para Come on up to the House (Mule Variations, 1999) subido a DailyMotion por un tal Seidrik.

domingo, marzo 25, 2007

Book of Knots - Pray

Book of Knots - Traineater (2007)Acaba de publicarse Traineater, el segundo disco de los neoyorquinos Book of Knots. El álbum incluye la canción Pray, un tema en el que Tom Waits canta, toca la guitarra y la percusión. También participa su esposa Kathleen Brennan en las voces.

Más detalles en la web de Anti, donde también puede descargarse el MP3 de Pray.
Pueden escucharse varias canciones más en la web de Book of Knots.

domingo, marzo 11, 2007

Wristcutters se estrenará en agosto



Tras ganar varios galardones en festivales de cine independiente y ser nominada en varias categorías de los recientes Independent Spirit Awards, la película Wristcutters ha logrado finalmente una distribución para Estados Unidos, donde se estrenará el próximo mes de agosto según The Hollywood Reporter.

Tom Waits tiene un papel secundario en esta comedia negra dirigida por el debutante Goran Dukic y basada en el cuento La Colonia de Vacaciones de Kneller del israelí Etgar Keret.

Wristcutters cuenta la historia de un joven que se corta las venas por amor y va a parar a una realidad paralela en la que habitan los suicidas. Los papeles protagonistas son interpretados por Patrick Fugit, Shannyn Sossamon y Will Arnett.

La campaña de publicidad prevista incluirá carteles en los que aparecerán los protagonistas tirándose de un puente, ahorcándose y electrocutándose.





Noticias anteriores:
Wristcutters: A Love Story - 26 de julio de 2006

jueves, marzo 08, 2007

Anuario 1968

Have I told you all about the Eyeball Kid? He was born alone inside a Petri dishVuelve a subastarse en eBay un anuario del instituto Hilltop High. En este caso se trata de un ejemplar del año 1968 que incluye unas cuantas fotos curiosas del joven Tom Waits. La puja finaliza el día 12, y de momento va por los 19,99 dólares.

no se rían, ustedes tampoco tenían la misma pinta hace cuarenta añosNoticias relacionadas:
Aquellos maravillosos años - 10 de octubre de 2006

viernes, marzo 02, 2007

Chuck E. Weiss: "Tom estaba en el pasillo, medio desnudo, atizándole a aquel perro con una barra"


Weiss y Waits en los 70
Fragmento de la entrevista que hace J.L. Fernández a Chuck E. Weiss en la revista española Popular 1 de este mes de marzo. Como casi siempre, fotografías extraídas de la Tom Waits Library.

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Para los que hemos seguido a Tom Waits desde hace años, cuando casi nadie le conocía, es sorprendente verle acaparando titulares y coronando los charts.
"Es un ejemplo perfecto. Y además ahora está grabando música muy personal. Pero ha demostrado que si tienes talento, aunque grabes música retorcida, primitiva... ese talento va a ser reconocido, precisamente porque ofreces algo radicalmente diferente y valioso. Es una ley de mercado básica".

¿Estáis en contacto?
"Sí, solemos llamarnos. Sigue siendo uno de mis mejores amigos".

¿Qué opinas de su último disco triple, Orphans? Es alucinante, todos esperábamos una buena recopilación de rarezas, pero es que son realmente tres discos con su propia personalidad, y me atrevería a decir que están a la altura de su mejor material, que es decir mucho.
"Todo lo que hace Tom es magistral. No sabes cómo se implica en cada pequeño paso de su carrera. Es increíble. Él no se conforma con recopilar caras b y temas sueltos, necesita darles a los fans un concepto, ese 'algo' que muy pocos artistas tienen y que hacen que te conviertas en seguidor suyo al instante. Fíjate en Orphans, he hablado con mucha gente sobre el disco, también con Tom, y nadie logra ponerse de acuerdo en cuál es el mejor de los tres. Tom se identifica más con Bastards, porque está en una etapa muy experimental, pero a mí me gusta más Brawlers, que es más Rhythm and Blues. Se lo dije cuando escuché el álbum: el primer disco de Orphans, Brawlers, me parece el mejor disco de Tom Waits".

Waits y Weiss¿El mejor? ¿En serio?
"Lo mantengo. No imagino ninguna de esas canciones sonando en la radio, pero son tan fantásticas que hacen que se venda solo, lo ha comprado muchísima gente, por eso es un ejemplo del poder que tiene la buena música, aunque no sea lo que se dice comercial. Ese CD, separado de los otros dos, me parece perfecto".

Ya que hablamos de Tom Waits, durante años fuiste una especie de leyenda underground vinculada a su etapa 70's, en especial a los días salvajes en los que vivíais en el Hotel Tropicana. ¿Te has sentido molesto alguna vez por ser conocido debido a tu amistad con Waits, más que gracias a tus propios logros?
"No, no. De hecho nunca le di importancia. Somos amigos y ser considerado una leyenda por sus fans... no sé, yo seguía a lo mío, nunca fui consciente de ese supuesto status por ser amigo suyo. Mi realidad siempre fue otra, no la de los medios ni la de los fans de Tom Waits".

Chuck E. Weiss - Extremely Cool (1999)Ya, pero ten en cuenta que cuando grabaste Extremely Cool, Waits fue la razón de que el disco tuviese una acogida tan generosa, más que nada porque no habíamos escuchado nada tuyo anteriormente, y existía una gran curiosidad.
"No me entiendas mal. Yo le estoy enormemente agradecido a Tom, pero no por ser parte de su vida en los inicios de su carrera, o porque sus seguidores me consideren una leyenda. Mi agradecimiento a Tom es directamente personal, porque siempre he contado con su amistad, y porque él y su mujer Kathleen se empeñaron en meterme en el estudio y grabar ese álbum, y porque Tom me dio la garantía de que él mismo ejercería de productor. Fue genial reencontrarnos, volver a trabajar juntos y hacer ese disco. Me gusta mucho cómo quedó nuestro dueto It Rains On Me, fue muy emocionante. Y claro está, no esperaba tener una respuesta como la que tuvimos con Extremely Cool. De haber sido un fracaso, es posible que no me plantease seguir haciendo discos. Fue una sorpresa también para Tom".

Durante vuestras correrías en los 70. ¿Tom era un amigo músico más o ya te dabas cuenta de que estabas ante uno de los más brillantes songwriters de tu tiempo?
"¿Sabes? Con Tom siempre lo tuve muy claro. Era mejor que cualquier otro. Quiero decir, todos los artistas luchábamos por hacernos un hueco en los clubs, nos conocíamos, existía esa rivalidad, sana, por llamarla de alguna manera. Pero lo de Tom era algo diferente. Tenía ese gancho como intérprete, era puro espectáculo, y uno tenía la sensación de que podía escribir una canción tocando cualquier estilo, cualquier temática, y sería una canción fantástica. En sus canciones había drama, melancolía, desesperación, pero también mucho humor. Le rodeaba lo mismo que al resto, pero le inspiraba de distinta manera. No sé exactamente cómo lo hace, pero está claro que es un narrador único, que puede hacerte saltar de uno de esos sentimientos a otro entre canción y canción. Así que no, no me sorprende ver cómo ha triunfado en el mundo de la música. Es una cuestión de talento, simplemente se lo merece".

Se habla mucho de aquellos días que pasaste junto a él en los 70. El Tropicana, el Troubadour, Rickie Lee Jones, alcohol... seguro que tienes muchas historias de esa época.
"Tengo muy buenos recuerdos, claro. Se han dicho y escrito muchas cosas sobre esos años en concreto, pero imagino que tendrías que preguntarle al propio Tom por muchas de ellas. Ya ha pasado mucho tiempo, muchas ni consigo recordarlas".

Cuéntanos alguna.
"Yo vivía en el hotel Tropicana, en West Hollywood, en una pequeña habitación justo debajo de la que ocupaba Tom. Conocíamos a un tipo que se llamaba Sparky. Sparky Porter. Era un buen amigo y solía pasarse a veces a visitarnos. Pues una noche escuché a Sparky llamando a mi puerta a las cuatro de la mañana, pegando gritos y despertando a medio hotel. Yo estaba totalmente desconcertado, tío, pensaba '¿se puede saber qué diablos quiere a estas horas?'. Empecé a gritarle que si estaba loco o qué, despertándome a las tantas de la madrugada. Y él gritaba 'Ayúdame, no puedo explicártelo ahora. Ayúdame, abre la puerta'. Abrí y vi a mi amigo siendo arrastrado por un perro enorme por todo el pasillo. ¡El perro intentaba montarlo! (Risas) Y Tom estaba en el pasillo, medio desnudo, atizándole a aquel perro con una barra para quitarlo de encima de mi amigo. Es una historia de la que aún hablamos Tom y yo las últimas veces que nos vimos, fue una de las situaciones más absurdas que he vivido".

Se dice que durante la estancia en el Tropicana, Tom tenía su nevera llena de llaves inglesas y herramientas. Siempre he tenido curiosidad por saber si era cierto.
"¿Herramientas? ¡Es posible! Lo que puedo asegurarte es que no había comida en aquella nevera". (Risas)
Waits, Weiss, Jones y Dr. JohnSu novia por aquel entonces, la cantante Rickie Lee Jones, vivía también en el hotel con vosotros. Sin ir más lejos, escribió un tema sobre ti, Chuck E's in Love, que se convirtió en un gran hit. ¿Cuál es la historia detrás de esa canción?
"Bueno, no puedo hablar por ella, pero creo que reflejaba la simpatía que sentía por mi. No consigo recordar muy bien la letra, pero era algo así como que yo de repente abandonaba mi look de tipo bohemio y descuidado, y empezaba a arreglarme, y todos creían que era porque había encontrado una chica e iba a casarme (risas). No lo recuerdo bien, éramos amigos y hacíamos ese tipo de bromas constantemente".

Tenemos la imagen del Tropicana como un albergue para la crème de la crème de la bohemia artística y la contracultura de esos años. Además de vosotros, tengo entendido que estaba habitado por un montón de celebridades. ¿Qué tipo de gente se alojaba allí?
"Visto hoy en día podríamos hablar de una mezcla de poetas, beats, artistas contraculturales y bohemios de toda clase. Y todo tipo de gente inquietante y peligrosa. Para que te hagas una idea, recuerdo ver por allí a Nico, la musa de la Velvet Underground, a Sam Shepard, los Dead Boys, Blondie... y artistas underground, cantautores fracasados, y por supuesto proxenetas, traficantes de todo tipo... pero una vez vivías allí era agradable, aprendías lo que era la convivencia con gente diferente".

¿Por qué os fuisteis a vivir a un sitio como ese?
"En mi caso, fue únicamente porque me gustaba el restaurante. Se llamaba Dukes y la comida era bastante buena, y muy barata. Además me encantaba la atmósfera de aquel lugar, y me encontré recién llegado a L.A., conduciendo cada día para comer en la cafetería del Tropicana, así que pensé, '¿por qué no me vengo a vivir aquí?' (Risas). Unos meses más tarde Tom también decidió mudarse al Tropicana. El alquiler era también muy asequible, y para gente como nosotros estaba bien. Cuando llegamos no conocíamos a nadie allí, ¡y la primera impresión fue que era un lugar con gente muy amigable!".

Weiss y WaitsTu presencia en los primeros álbumes de Tom Waits es también notoria. en el caso de Spare Parts I & II, del álbum Nighthawks at the Diner, apareces como co-compositor. Es uno de los pocos casos donde Waits no firma en solitario. ¿Cuál fue el origen de esa canción?
"La compusimos juntos, antes de que el álbum tomase forma. Yo sabía que Tom estaba preparando un álbum en directo y que quería canciones nuevas, así que le ayudé con la melodía y después él añadió las letras, que eran, como el propio título de la canción indica, fragmentos distintos de cosas que habíamos escrito juntos. Tom los unió y los convirtió en una canción".
En su siguiente disco, Small Change, te nombra en un tema, y apareces en el subtítulo de Jitterbug Boy. La leyenda dice que el protagonista de la canción estaba inspirado en ti.
"Parcialmente inspirado en mí, y también en otro amigo nuestro que se llamaba Robert Marchese. La letra del tema está llena de bromas privadas".

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Chuck E. Weiss acaba de publicar el disco 23rd and Stout.

King Kong

Dustin Collins se ha currado este bonito vídeo para la versión que hace Tom Waits del King Kong de Daniel Johnston.